Sé tú y sé para Dios.
Sé tú y sé para Dios.
Se cuenta la historia de un rey que una mañana fué hasta su jardin y se encontró que todo estaba secándose y muriendo.
Preguntó a un roble que estaba plantado junto a la puerta del cercado, cuál era la causa. Se encontró con que el roble estaba hastiado de la vida y decidido a morir porque no era alto y hermoso como el pino.
El pino estaba descorazonado porque no podía producir uvas como la vid. La vid iba a suicidarse porque no podía mantenerse derecha y tener frutos tan hermosos como los del melocotonero. El geranio estaba enojado porque no era alto y fragante como la lila, y en fin, esta era la situación de todo lo que había en el jardín. Al llegar a un pensamiento, vió que su cara estaba tan brillante y tan contenta como siempre. "Bueno, pensamiento, me alegro de encontrar en medio de tanto desaliento una florecilla valiente. Tú no pareces estar desanimada lo más mínimo."
"No, yo no soy de mucha importancia, pero pensé que si usted desease un roble, un pino, un melocotonero o una lila los hubiese plantado; pero como sabía que usted deseaba un pensamiento, me he propuesto poner de mi parte todo cuanto pueda, para ser tan buen pensamiento como me sea posible."
Y todo lo que hagan o digan, háganlo como representantes del Señor Jesús y den gracias a Dios Padre por medio de él.
Colosenses 3:17 . NTV
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